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SEBASTIÁN HERNÁNDEZ TOLEDO políticamente. Fue esta sensación autocomplaciente de la elite la que hizo que nuevos intelectuales provenientes de sectores sociales medios presentaran diversas críticas sobre un país gue, según ellos, estaba en crisis. El impacto y desaliento generalizado en las clases bajas y medias producidas por el cambio urbano, la pauperización de las condiciones de vida obrera, el impulso industrializador y las diferencias económicas experimentadas desde fines del siglo XIX fueron alicientes suficientes para establecer variados diagnósticos sobre los males gue aguejaban a la nación chilena. La crítica a la sociedad chilena desarrollada durante la celebración del centenario estuvo relacionada a la aparición y ascenso de la clase media. Según Patricio Silva, las ideas tecnocráticas del positivismo francés como establecer un gobierno basado en el mérito, hacer de la ciencia la principal guía del Estado, excluir los asuntos religiosos de la política, expandir la educación y fortalecer la ciudadanía, fueron apropiadas y defendidas por la clase media chilena en contra del gobierno oligárguico?. El acceso a lectura y a la educación media fue el principal motivo para gue los sectores medios alcanzasen mayor protagonismo en el espacio público gracias a nuevos puestos de trabajo obtenidos en la complejización de la banca, comercio y servicios públicos?. A través del ensayo, folletería y literatura, los nuevos intelectuales, hijos de esta nueva clase, hicieron gue diversas instituciones enfocaran sus políticas y objetivos hacia este nuevo sector emergente. Gran parte de los ensayos publicados a principios del siglo XX tenían en común la crítica a la vieja aristocracia y la demanda de una intervención estatal gue incluyera a la clase obrera, al ejército, a los indígenas y otros sectores olvidados en nombre de la nación". Diagnosticaron a un “pais enfermo” que aquejaba a la “raza chilena”. Fue la categoria de raza el eje de análisis de todos los ensayistas, pues su flexibilidad permitió esgrimir argumentos desde todos los ámbitos, según apunta Bernardo Subercaseaux, fue considerada "la base étnica de la nación, fue, por lo tanto, una invención intelectual, una representación gue carece de fundamento objetivo. Se trata de un significante que puede ser Ilenado con distintos rasgos, sean éstos biológicos, psíguicos, culturales o sociales”. Es decir, fue una herramienta funcional para explicar los problemas de un país. Patricio Silva: En el nombre de la razón: Tecnócratas y política en Chile, Chile, Ediciones Universidad Diego Portales, 2010, 262. Azun Candina: Por una vida digna y decorosa. Clase media y empleados públicos en el siglo XX chileno, Chile, Lom Ediciones, 2009, 27. Según Patricia Funes, la aparición de intelectuales contestatarios que rompen con “la aristocracia del saber” del modernismo es similar en gran parte del continente latinoamericano durante la década de 1920. Véase en Patricia Funes: Salvar la nacion. Intelectuales, cultura y politica en los anos veinte latinoamericanos, Argentina, Prometeo Libros, 2006, 18. Bernardo Subercaseux: Historia de las ideas y de la cultura en Chile. Tomo IV, Chile, Editorial Universitaria, 2010, 78-79.